Google apostará por la autocensura para regresar cual hijo pródigo a China

Según The Intercept, Google estaría preparando una versión para dispositivos móviles de su buscador, bloqueado en China desde 2010, y estaría dispuesto a apostar por la autocensura para poder así regresar al mercado chino.

El proyecto Dragonfly arrancó en primavera del año pasado, y en diciembre de 2017 el actual CEO de Google, Sundar Pichai, y un oficial del gobierno chino se reunieron para mostrar una versión de su buscador adaptada a sus exigencias.

Sitios webs tan importantes como Wikipedia no serían mostrados en los resultados de búsqueda en la versión de Google para China, la cual por cierto llegaría posiblemente con un nuevo nombre.

"Estoy en contra de que las grandes empresas y los gobiernos colaboren en la opresión de su pueblo, y siento que la transparencia en torno a lo que se está haciendo es de interés público", dijo la fuente a The Intercept, y agregó que temían que "lo que se haga en China se convierta en un modelo para muchas otras naciones".

Google ya estuvo disponible en China hace más de diez años.

El principal buscador de Google está bloqueado en China junto con su plataforma de video YouTube, pero la empresa ha intentado hacer nuevas incursiones en el país.

En un comunicado, Google explicó que funciona con varias apps en China, como su servicio de traducción (Google Translate) o files Go, que trabaja con desarrolladores chinos y que invirtió en compañías chinas como el minorista digital JD.com.

Esta aplicación también censura páginas web prohibidas por las autoridades comunistas chinas.

Esta aplicación informativa, basada en inteligencia artificial, mostraría contenido personalizado a cada usuario, es decir, prescindiría totalmente de editores humanos.

En este contexto, los grupos tecnológicos occidentales se enfrentan al dilema de hacer concesiones al gobierno chino o renunciar a un mercado gigantesco. "¿Va Google a entregar datos personales de sus usuarios a las autoridades chinas si éstas se lo piden?", cuestionó Poon.

Ante la noticia, el investigador de Amnistía Internacional sobre China, Patrick Poon, pidió hoy a la compañía estadounidense que ponga fin a este plan, informó Efe.

Pero la iniciativa demuestra cómo la mentalidad de la compañía hacia el gobierno autoritario de China cambió en los últimos ocho años.

Añadió también que además de ser un "ataque grosero a la libertad de información y a la libertad de internet", un hipotético retorno de Google en esas condiciones supondría "poner los beneficios por encima de los derechos humanos", establecería un "precedente terrible" y brindaría una "victoria al Gobierno chino".

  • Monte Muniz