Japón conmemora el bombardeo atómico sobre Nagasaki

El jefe de la ONU llegó el martes a Japón para realizar su segunda visita al país desde que asumió el puesto actual.

El máximo responsable de Naciones Unidas expresó su respeto a los habitantes de Nagasaki, ciudad que definió como "un monumento a la capacidad de sobreponerse" a la tragedia, y afirmó que los supervivientes al ataque atómico "son un referente para la paz y para el desarme nuclear".

Debido a que Japón es el único país que ha sido objeto de ataques nucleares durante la guerra, las ceremonias anuales en Nagasaki e Hiroshima suelen ser eventos muy emotivos para los ciudadanos y pueden ser políticamente sensibles.

También aprovechó la ocasión para criticar que muchos países "sigan gastando grandes sumas en modernizar sus arsenales nucleares", y señaló que los procesos de desarme se han "ralentizado o incluso detenido".

Los países que poseen el arma atómica "tienen una especial responsabilidad para liderar estos esfuerzos", dijo Guterres, quien añadió que el desarme constituye "la mejor fuerza para la paz y la estabilidad" internacionales.

Instó a Japón para que cumpla su "obligación moral" de dirigir esfuerzos hacia un mundo libre de armas nucleares, en concreto pidió al gobierno del país apoyar un tratado internacional de prohibición nuclear adoptado por la ONU el año pasado y ejecutar su mandato.

El secretario general de la ONU, António Guterres, convocó el miércoles a un mundo libre de armas nucleares durante una reunión con representantes de las víctimas de los bombardeos atómicos.

Su discurso tuvo lugar tras el minuto de silencio guardado en memoria de las víctimas a las 11.02 (02.02 GMT), la hora exacta en la que la bomba "Fat man" estalló sobre la ciudad portuaria, y mató en el acto a 74.000 personas, mientras que otras 63.000 murieron posteriormente por la radiación y las heridas causadas por la explosión.

El bombardeo de Nagasaki, el 9 de agosto de 1945, fue el segundo ataque nuclear de Estados Unidos contra Japón, que causó la muerte de 70 mil personas, tres días después de que la bomba arrojada sobre Hiroshima asesinara a 140 mil. Los ataques provocaron la rendición de Japón, finalizando la Segunda Guerra Mundial.

"Yo sobreviví milagrosamente, pero esto es algo que nunca podré perdonar".

  • Leon Brazil