José López declaró como "arrepentido"

En primer lugar, el exfuncionario pidió declarar como imputado colaborador.

Después de dos años detenido, López dio ayer un giro inesperado que generó sorpresa y expectativa.

López está detenido desde junio del 2016, cuando fue hallado intentando meter 8,9 millones de dólares y un arma en un convento, lo que le supuso enfrentar un proceso por enriquecimiento ilícito.

Corrupción en la obra pública José López declaró como arrepentido y aportó datos nuevos a la causa El ex secretario de Obras Públicas del kirchnerismo se presentó voluntariamente ante el fiscal Stornelli.

López pasó ayer más de cinco horas junto a su abogado Gustavo Kollmann frente al fiscal Stornelli. Tuvimos una larga charla donde tocamos todos los tópicos sobre los que, pensamos, él podía hacer un aporte. "Llegamos a un acuerdo y esto se presentará en el juzgado para homologarse".

Otras fuentes de la investigación dijeron a LA NACION que "López ya habló muchísimo", pero aclararon que todavía faltan algunas cosas importantes.

López, en tanto, fue incorporado al Sistema de Protección de Testigos que funciona en el ámbito de la Secretaría de Justicia, tras haber manifestado que tenía temor por su seguridad y la de su familia por haber declarado finalmente en la causa que involucra a empresarios y ex funcionarios del kirchnerismo.

Su última declaración en tribunales había ocurrido hace una semana durante el juicio por los bolsos.

Y agregó: "Cuando antes señalé que es dinero de la política es porque así me lo indicaron, pero en realidad lo que quise referenciar es que ese dinero era de personas vinculadas a la política de las cuales no puedo hablar".

En simultáneo a su declaración ante el tribunal oral, varios empresarios se habían arrepentido en la causa de los cuadernos y habían asegurado que habían hecho aportes en negro a la campaña kirchnerista.

Sin embargo, ahora se convirtió en un nuevo "imputado colaborador" en la causa que investiga lo que sería un mecanismo por el cual los gobiernos de "Néstor y Cristina Kircher" habrían recaudado millones de pesos en sobornos provenientes del "club de la obra pública", el cual habría sido descripto por Oscar Centeno, el exchofer de Roberto Baratta, mano derecha de Julio de Vido. Carlos Wagner, que se desempeñó como presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, explicó que entre el 10 y el 20% de todo el dinero de la obra pública era destinado a sobornos para los funcionarios.

  • Leon Brazil