La NASA enviará una sonda a la corona solar

La NASA lanzará esta posta espacial el sábado por la mañana con el lanzamiento de la Parker Solar Probe, que en sus siete años de misión se convertirá en el primer vehículo en "visitar" una estrella y el que más se acercará en absoluto al sol. Volará a tan sólo 6,1 millones de kilómetros de la superficie solar, que es más de siete veces más cerca de lo que ha llegado nunca una nave. Parker Solar Probe viajará a través de la atmósfera del Sol -denominada corona-, enfrentándose a una radiación y un calor brutal, para ofrecer a la humanidad las observaciones más próximas conseguidas hasta ahora de una estrella.

Primero se dirigirá a Venus, el segundo planeta en orden de distancia desde el Sol después de Mercurio, y usará su gravedad para acercarse lo más posible al astro. Entonces realizará 24 órbitas durante siete años, acercando gradualmente la nave cada vez más al Sol. Además empleará una combinación de cálculos e imágenes para estudiar la corona y la evolución del viento solar.

Los principales objetivos científicos de la misión son rastrear cómo la energía y el calor se mueven a través de la corona y explorar qué acelera el viento solar así como las partículas energéticas solares. Asimismo espera que descubra muchos de los misterios del Sol como, por ejemplo, por qué la corona, al contrario de lo esperado por las leyes de la física, está más caliente que la propia superficie solar.

En la aproximación más cercana al Sol, la parte frontal del escudo solar de Parker Solar Probe soportará temperaturas cercanas a los 1 377 grados Celsius.

Los promotores de esta misión consideran que revolucionará la comprensión de nuestra estrella, cuyas condiciones cambiantes se propagan al resto del sistema solar, afectando también a la Tierra. A uno le gustaría tener algunas medidas más detalladas de lo que está pasando en el viento solar. Se trata de la primera sonda de la NASA que recibe el nombre de un científico vivo, el astrofísico Eugene Parker, de 91 años.

No deberá arriesgarse a tanto el Solar Orbiter de la ESA, que "se detendrá a unos 43 millones de kilómetros del sol para observar las regiones polares que desde la Tierra solo vemos en pequeña parte: desde allí parten las líneas del campo magnético que, como 'autopistas', conducen a las partículas solares hacia el espacio interplanetario", precisó Messerotti.

  • Buena Jesus