Daniel Ortega dispuesto a "conversar" con Trump

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), principal cúpula empresarial de Nicaragua, mostró hoy su apoyo al paro nacional contra el presidente Daniel Ortega mañana viernes, e instó al sector privado a sumarse a la protesta.

"Estoy dispuesto a conversar con él, claro que sí", dijo Ortega a ese canal en Managua.

Sin embargo, esta es la primera vez desde que Ortega empezó a brindar entrevistas a medios internacionales que ventiló la posibilidad de asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas y aún más insólito, el interés demostrado por sentarse a dialogar con el presidente Trump.

La marcha opositora que culminó en Rubenia, al oriente de Managua, ocurrió dos días después de una huelga nacional de 24 horas que exigió "la liberación de los presos políticos" y un día después de que el secretario general de la Organización de Estados Americanos Luis Almagro dijera tener informes de que en las cárceles nicaragüenses hay más de mil presos políticos.

Más de 300 personas fallecieron y 2.000 fueron lesiones en combates entre la policía nicaragüense y grupos armados a lo largo de una secuencia de manifestaciones que han comenzado en abril por un plan, por último abortado, del gobierno izquierdista de Ortega para achicar provecho sociales. "No podemos descartar una intervención militar", agregó.

El mandatario ruso recordó a Ortega "la cooperación estratégica con Nicaragua, que sin duda responde a los intereses fundamentales de nuestros pueblos y se desarrolla de conformidad con la seguridad y estabilidad regional".

Ante estas declaraciones, Ortega manifestó su preocupación de que se diera una intervención militar estadounidense en Nicaragua. La próxima votación presidencial en el país se realizará a objetivos de 2020.

"El principio del intercambio, del diálogo con una potencia como Estados Unidos (...) es algo necesario e imprescindible", añadió el presidente de Nicaragua.

La cumbre anual de líderes mundiales comienza el 24 de septiembre en la sede de la ONU en Nueva York. "Me gustaría ir", aseveró.

La violencia actual se produjo tras años de calma en Nicaragua y es la peor desde que la revolución sandinista luchó con los rebeldes "Contra" respaldados por Estados Unidos en la década de 1980.

Washington culpó a Ortega, un exlíder guerrillero marxista, y su mujer, la vicepresidenta Rosario Murillo, por la situación.

  • Leon Brazil