El huracán Florence toca tierra y se teme lo peor

Las autoridades advirtieron que la amenaza de "Florence", que ya ha demostrado ser letal con sus casi incesantes lluvias, sus marejadas ciclónicas y sus vientos fuertes, está lejos de acabar ya que los restos de lo que fue un gran huracán seguirán durante días sobre las Carolinas, en la costa sureste de Estados Unidos.

Por su parte, el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, ha dado a entender este sábado en una conferencia de prensa que el peligro que representa Florence no consiste en sus vientos cada vez más débiles (los últimos datos del Centro nacional de Huracanes hablan de vientos sostenidos de 72 kilómetros por hora), sino en las lluvias, que podrían causar graves inundaciones.

Autoridades de Carolina del Norte reportaron al menos cinco muertes horas después de que el huracán 'Florence' tocara tierra en EU, de acuerdo con CNN.

El presidente Donald Trump visitará las áreas afectadas "de principios a mediados de la próxima semana" cuando se determine que su viaje no interrumpirá las labores de rescate, anunció la Casa Blanca. Más de 60 personas tuvieron que ser sacadas de un motel que colapsó.

"Nos enfrentamos a múltiples amenazas".

En New Bern, Carolina del Norte, la crecida de las aguas por la tormenta arrasó la ciudad de 30.000 habitantes situada en la confluencia de los ríos Neuse y Trent.

La ciudad portuaria de Wilmington, en Carolina del Norte, se despertó con el sonido de varias detonaciones, posiblemente de transformadores eléctricos que explotaron, según indicó un periodista de la AFP en el lugar. Jeff Cunningham, por ejemplo, decidió permanecer en su bote, amarrado en la marina de North Myrtle Beach, Carolina del Sur. La fuerza del huracán comenzó a sentirse claramente al mediodía, cuando una cortina de lluvia cayó sobre el océano acompañada de rayos.

También muchos quedaron atrapados dentro de sus vehículos después de que descartaran obedecer la orden de evacuación obligatoria que recibió más de un millón de residentes en la zona.

Unos 1,7 millones de personas fueron llamados a abandonar las zonas de riesgo, la mayoría desde el martes.

Como épicas han calificado las inundaciones porque la acumulación de agua supera el medio metro algo que nunca se había registrado ni en Carolina del Norte y ni en la de Sur.

Ayer, las calles costeras en las Carolinas estaban inundadas con agua de mar y se veían pedazos de edificios volando en el aire. Los semáforos estaban descompuestos debido a fallas en la electricidad mientras se balanceaban a causa del viento.

Para quienes viven tierra adentro, lo peor podría venir en unos cuantos días, ya que tarda tiempo para que el agua de lluvia escurra a los ríos y los desborde.

"Las inundaciones tierra adentro pueden ser letales y van a ocurrir", dijo el director de FEMA, Brock Long.

El gobernador de Carolina del Norte dijo que es probable que el huracán "continúe su rutina violenta en todo el estado durante días", ya que se desplaza a muy poca velocidad.

  • Leon Brazil