Los favoritos echan restos en la Vuelta a España

"No tenía más fuerzas, estoy bien, pero no había más fuerzas".

Por detrás, en el grupo de los favoritos el que peor lo pasó en la última subida fue el colombiano Nairo Quintana (Movistar), que se quedó en mitad del puerto.

"El objetivo era y es ganar la carrera para Movistar, bien con Alejandro o bien conmigo. Por mi parte tengo que seguir ahí para lo que pueda jugar como estrategia del equipo", admitió Quintana. "Ya sea con Alejandro o conmigo".

"Él estuvo más fuerte y hay que respaldarlo", dijo el colombiano, insistiendo en que "lo importante es que el equipo sea ganador".

El canadiense logró así su primera victoria de etapa en una Gran Vuelta y la segunda de su equipo en esta ronda española, tras el triunfo del australiano Simon Clarke en la 5ª etapa el 29 de agosto pasado.

En la bajada del puerto, Quintana probó un ataque que podía resultar lógico, pero una vez más volvía a no entenderse minutos después al comprobar las piernas de Valverde. "Dormiré más tranquilo porque así mañana será una etapa en la que atacaré", explicó a los medios. "Nairo ha cedido un poco más de tiempo y lo tiene más difícil".

"La verdad es que no va mal la cosa, ocho segundos con Yates hoy buenos son, aunque sigue estando por delante".

El veterano corredor murciano del Movistar, que comenzó la etapa a 25 segundos del británico, cedió en el ascenso a la Rabassa, única dificultad montañosa del día, tras un duro ataque de Yates, que se benefició además de 6 segundos de bonificación por ser segundo en la línea de meta. "Hablaba con Nairo, me decía que iba bien, pero en la tercera semana de las Grandes Vueltas el cuerpo nunca se sabe por dónde te va a salir", manifestó el murciano. "Por ahora vamos a descansar", expresó Miguel Ángel.

Sobre lo que está por venir, en Andorra con La Rabassa y La Gallina, cree que a tenor de las diferencias "muy escasas" de este miércoles dejan todo abierto.

  • Ricardo Clara