Querían ser abuelos pero perdieron a su único hijo — Esperma póstumo

Después de conseguir el material biológico, los ancianos viajaron a Estados Unidos para tener un hijo mediante una gestación subrogada, una técnica prohibida en su país de origen y que le costó a la pareja entre 60.000 y 100.000 libras, de 67.242 a 112.071 euros. Algo que también está prohibido terminantemente en las islas.

El esperma fue congelado dos días después del fallecimiento y trasladado hasta California, Estados Unidos, donde el matrimonio contactó con el Doctor David Smotrich, que ya era conocido por tratar con otros casos similares. "Producir un niño usando esperma póstumo es extremadamente raro. Esta pareja estaba desesperada por encontrar a alguien que pudiera crear un heredero", explicó el médico al Daily Mail.

Según datos, alrededor de cinco bebés al año nacen en el Reino Unido después de la muerte del padre.

Según las fechas que maneja el diario británico, todo esto sucedió entre 2013 y 2014. Ellos querían un varón.

Luego del nacimiento los abuelos regresaron con su nieto al Reino Unido, donde fueron reconocidos legalmente como padres del nene.

Por otra parte, el médico Smotrich comentó " no estoy para juzgar a nadie, pero estoy contento en contribuir que una historia con un comienzo trágico termine en un final feliz".

Smotrich nunca pidió al matrimonio el consentimiento por escrito de su difunto hijo, pues la legislación estadounidense, al contrario que la británica, no es tan exigente para con asuntos referentes a la embriología y a la fertilización. La polémica tiene varias aristas. ¿Los abuelos fueron egoístas? ¿Quisieron tener un "nuevo hijo"? ¿Este bebé sólo es para que haya un heredero de esta fortuna? En cualquier artículo de eju.tv, cualquiera puede reportar a Facebook el comentario que le resulte desagradable marcándolo en el menú de la derecha.

  • Leon Brazil