Volvo presenta su 360c, un concepto de automóvil autónomo, futurista y multiuso

La visión para el futuro de los viajes autónomos que Volvo Cars revela hoy con su nuevo concepto autónomo Volvo 360c, es una visión holística de un futuro en el que los viajes que serán autónomos, eléctricos, conectados y seguros.

Este nuevo prototipo, que parece más un sueño que una realidad, es un paso más en el camino de Volvo hacia los vehículos autónomos que representarán, según cálculos de la propia compañía, un tercio de los vehículos que comercialicen en 2025. No solo reinventa la forma de viajar, sino que analiza la interacción con familia y amigos en los desplazamientos y cómo pueden recuperar el tiempo mientras se viaja en las ciudades del futuro. Ya lo hizo con el Volvo S90 Excellence, un vehículo que sacrificaba el puesto de copiloto para mayor comodidad de los ocupantes de las plazas traseras y que se puede comprar en China.

Un ejemplo de esto es el potencial del 360c como competidor lucrativo de los viajes aéreos de corta distancia, una industria multimillonaria que comprende aerolíneas, fabricantes de aviones y otros proveedores de servicios.

Por poner un ejemplo, los vehículos ACES habilitan la posibilidad de realizar viajes de primera clase de puerta a puerta sin tener que soportar los inconvenientes de la seguridad de los aeropuertos, las largas colas de espera y la incomodidad viajar a bordo de los aviones en recorridos de corta distancia, en los que para pasar una hora de vuelo hay que perder tres en desplazamientos hasta y desde el aeropuerto, las labores de check-in y las colas de embarque. "Creemos que el coche totalmente autónomo tiene el potencial de cambiar fundamentalmente nuestra sociedad en muchos aspectos", dijo. Tendrá un profundo impacto sobre cómo viajan las personas, cómo diseñamos nuestras ciudades y usamos la infraestructura. "Pero tan sólo somos una de las partes interesadas, por lo que esperamos e invitamos a otros actores a una amplia discusión sobre el tema a medida que la sociedad aprende a aprovechar esta tecnología revolucionaria".

Para solucionar este problema, el objetivo de Volvo es crear un estándar universalmente aplicable, de modo que otros usuarios de la carretera no tengan que considerar la marca o marcas de los automóviles individuales autónomos. El fabricante asegura que sus ingenieros de seguridad abordaron el reto de cómo establecer un medio seguro de comunicación. De esta manera, en todo momento estará claro qué hará el automóvil a continuación.

"Estamos convencidos de que este método de comunicación tendría que ser una norma universal, de manera que todos los usuarios de la vía pública pudieran comunicarse fácilmente con cualquier vehículo autónomo, con independencia del fabricante", afirma Malin Ekholm, vicepresidenta del Centro de Seguridad de Volvo Cars.

  • Monte Muniz