La ONU, España y EEUU piden investigar muerte de Fernando Albán

Pero la oposición afirma que se trató de un asesinato.

Albán, de 56 años, fue detenido el viernes en el aeropuerto internacional de Caracas tras arribar procedente de Nueva York, según su abogado. Estaba en Estados Unidos acompañando a otros miembros de su partido Primero Justicia en reuniones con dignatarios extranjeros que asistieron a la Asamblea General de la ONU.

Según el fiscal general venezolano, Tarek William Saab, de línea oficialista, Albán "solicitó ir al baño y estando allí se lanzó al vacío desde un piso diez".

Familiares de Albán, así como amigos, simpatizantes, diputados, colegas y compañeros de su partido, Primero Justicia (PJ), llegaron hasta el lugar en que fue enterrado dentro de un ataúd que siempre se mantuvo cerrado y sobre el que lanzaron flores, gorras y banderas. Aseguran en un comunicado que el político fue "asesinado en manos del régimen de Nicolás Maduro".

El jurista resaltó que "toda persona que se encuentra privada de su libertad está bajo las órdenes y el cuidado del Estado" al tiempo que recordó que este domingo visitó a su defendido, quien dice se encontraba sereno y sin un rasguño, pero que tenía información de que había sido sometido a presiones.

Los países demandantes exigen al gobierno venezolano que vele por la seguridad de todos los presos y que garantice procesos justos y transparentes según los estándares de un Estado de derecho.

En un comunicado en su página de internet, Provea pidió que se permita el ingreso de la Cruz Roja Internacional a las cárceles y se autorice la entrada al país de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y de las relatorías y grupos de trabajo del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

El 9 de octubre, el canciller español, Josep Borrell, convocó al embajador de Venezuela en España, Mario Isea, para pedirle explicaciones por las extrañas circunstancias de la muerte de Albán mientras estaba detenido.

"Condenamos el desenfreno criminal represivo por parte de la dictadura venezolana, que se agrega al mantenimiento de su pueblo en condiciones de hambruna generalizada y de masiva diáspora hacia el extranjero", señalan los ex presidentes.

El senador republicano Bob Corker, presidente saliente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y quien se encuentra en Venezuela para reunirse con Maduro y sus opositores, calificó la muerte de Albán de "perturbadora".

  • Leon Brazil