Los tíos confesaron el crimen — Caso Sheila

En cinco días, la tía de Sheila, embarazada de siete meses y madre un niño de un año y medio, pasó de reclamar por la aparición de su sobrina a confesar su presunta participación en el crimen.

Según se pudo saber que la hermana del papá y su pareja fueron detenidos tras admitir el asesinato de la nena de 10 años.

Si bien hasta el momento no se ha confirmado que el cadáver hallado esta tarde sea el de Sheila Ayala, se están realizando peritajes en la casa de los sospechosos. En estas horas, peritos de la Policía Bonaerense inspeccionan el lugar y se concentran en una cama de goma espuma con bolsas, cintas y moscas que volaban sobre el colchón con un peluche de Hello Kitty entre el nylon. Según trascendió, el cuerpo "estaba escondido dentro de una pared". Estaba en un predio contiguo al lugar donde vive la familia.

A partir de la confesión de los sospechosos, habría quedado descartada la presunta venganza por narcotráfico por la actividad de narcomenudeo que desarrollaba la madre de la niña como móvil del homicidio.

Hoy, se conoció el peor final: la policía encontró el cuerpo sin vida de la nena. Se allanaron viviendas de familiares. Pero el cuerpo de Sheila estaba a pocos metros de su casa. También participaron de la búsqueda efectivos especializados de la Unidad Cinotécnica y de la Policía Científica, personal de la Superintendencia de Seguridad Siniestral con un móvil de rescate con embarcación y oficiales de Infantería y Caballería.

El cuerpo fue encontrado por uno de los uniformados que participaba del operativo.

Anoche, la pareja imputada permanecía en la Subdelegación de Investigaciones de San Miguel de la policía bonaerense.

Una testigo declaró ante los investigadores que el domingo, minutos antes que desapareciera, escuchó que Sheila le contestó a una mujer: "Ahora voy tía". Por tal motivo, lo habrían arrojado en el único lugar que tenían a mano: el hueco de la medianera.

  • Gilberto Valderrama