Muere Eduardo Arroyo, pintor español

En la capital francesa comenzó su actividad como pintor, además de dedicarse al periodismo. Fue en tierras francesas donde Arroyo creó su propio grupo de creadores, junto defensores de la llamada figuración narrativa como Antonio Recalcati y Guilles Aillaud. De hecho, tras su exposición en la galería Biosca en 1963 (clausurada antes de terminar) no volvió a exponer en España hasta 1977. Después, al ser nombrado comisario de la Bienal de Valencia, fue detenido en su ciudad, pero gracias a la presión internacional no ingresó a prisión y fue expulsado de su nación.

Tras la llegada de la democracia a España, Arroyo realizó diversas exposiciones, entre ellas una antológica, en 1982, en la Biblioteca Nacional de Madrid. "Pero la obra de Eduardo Arroyo seguirá presente en los museos de todo el mundo, con nosotros y para nuestras futuras generaciones", aseguró.

Premio Nacional de Artes Plásticas 1982 y Caballero de las Artes y de las Letras de Francia, consideraba que Picasso era "el más grande pintor para pintores", porque su obra era "primero para él y luego para sus colegas".

En 1991 expuso una serie de grabados dentro de la muestra "El Prado visto por doce artistas contemporáneos".

Nunca abandonó su vocación literaria y como escritor publicó en 1974 "Treinta y cinco años después", denuncia contra el régimen franquista.

En 1990 publicó la versión española del citado dietario "Sardinas en aceite" y en 2009 sacó su libro de memorias titulado, "Minuta de un testamento".

Sin alejarse de Francia, en junio de 2017 el artista figurativo mostró parte de su obra, un repaso de medio siglo dedicado a la pintura y la escultura.

  • Gilberto Valderrama