Papa Francisco compara el aborto con "contratar a un sicario"

El papa Francisco comparó el miércoles el aborto con "contratar a un sicario" para eliminar a una persona problemática, en dichos que seguramente avivarán el debate sobre la interrupción del embarazo que se ha intensificado en los últimos meses en muchos países de Latinoamérica e incluso en Estados Unidos. "Una aproximación contradictoria permite la supresión de la vida humana en el vientre materno en nombre de la salvaguarda de otros derechos".

"¿Cómo puede ser terapéutico, civil o simplemente humano un acto que suprime la vida inocente e indefensa en su nacimiento?", preguntó el pontífice argentino ante la multitud.

Toda violencia y daño contra la vida provienen del miedo. Acoger al otro desafía nuestro individualismo.

Y agregó: ¿Es justo suprimir una vida humana para resolver un problema? ¿Es justo contratar un sicario para resolver un problema? No se puede, no es correcto matar a un ser humano, independientemente de lo pequeño que sea, para resolver un problema. Pensemos a la llegada de un niño enfermo.

Francisco criticó "que los padres, en estos casos dramáticos, necesitan una verdadera cercanía, de verdadera solidaridad, para afrontar la realidad superando los comprensibles miedos y que, sin embargo, lo que reciben son rápidos consejos para interrumpir el embarazo".

El Papa exhorta a ver el sentido positivo del mandamiento: "no matarás". Tuvo palabras de aprecio también por voluntariado italiano. "La vida vulnerable nos indica la salida, el camino para salvarnos de una existencia replegada sobre sí misma y descubrir la alegría del amor", continuó el Pontífice. Ahí donde Dios es "amante de la vida".

El Papa explicó que el hombre "rechaza la vida", porque tiene ídolos como "el dinero, el poder y el éxito", que son "parámetros equivocados para valorar la vida". El amor de Cristo sobre la cruz nos muestra cuánto nos ama Dios, nos dice que cada vida vale la sangre del mismo Cristo.

En 2016, sin emabargo, anunció que todos los sacerdotes tendrían la facultad de absolver a las mujeres que hayan cometido "el pecado del aborto", porque "el perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido" y "muchas de ellas llevan en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa".

  • Leon Brazil