Sondeos apuntan a segunda vuelta en Brasil - Internacional - Notas

El segundo colocado, Fernando Haddad (25 por ciento), del Partido de los Trabajadores (PT izquierda) del encarcelado expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, votó en la zona sur de Sao Paulo, donde fue recibido por militantes al grito de "Brasil, urgente, Haddad presidente", en tanto que vecinos de ese acomodado barrio golpeaban sus cacerolas para expresarle su rechazo.

El PTB es la primera formación que declara oficialmente su apoyo a Bolsonaro tras las elecciones del pasado domingo, mientras otro, el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), ya ha anunciado su respaldo a Haddad.

El PT fue el partido que más gobiernos regionales se garantizó en la primera vuelta, con tres y la posibilidad de conquistar un cuarto en segunda vuelta, pero perdió en Acre, un antiguo reducto de los "lulistas", y el gobierno de Minas Gerais, hasta ahora el estado más importante que ha gobernado.

Hoy dijo que no está preocupado con pasar el cargo a un candidato como Bolsonaro, pues "cualquiera que sea electo representa la voluntad popular".

"Creo que no habrá segunda vuelta".

El diputado y polémico candidato por defender la dictadura militar (1964-1985) y por sus declaraciones machistas, racistas y homófobas, aceptó posar para los fotógrafos y las cámaras antes de votar.

Temer también manifestó su confianza en las urnas electrónicas, cuya fiabilidad ha sido puesta en duda por Bolsonaro.

Después de votar en Sao Paulo, Haddad habló brevemente con la prensa.

"Vamos al campo democrático con una única arma, el argumento; nosotros no portamos armas, vamos con la fuerza del argumento para defender a Brasil y a su pueblo, sobre todo a su pueblo más sufrido", dijo. "Y estas elecciones van a mostrar exactamente eso", agregó el mandatario al ser preguntado sobre el ambiente de polarización que vive el país.

La expresidenta de Costa, Rica Laura Chinchilla, jefa de la primera misión de observación electoral de la OEA en Brasil, afirmó que los comicios transcurrieron "con bastante normalidad" y sin incidentes.

Según Chinchilla, entre los 40 observadores que la OEA ha desplegado en 13 de los 27 estados del país, no hubo "relatos de problemas que puedan llamar la atención".

Aunque la jornada se llevó a cabo con tranquilidad, el proceso electoral estuvo marcado por un intenso descontento hacia la clase gobernante tras años de turbulencia política y económica. También ha prometido que recortaría impuestos y simplificaría el código fiscal, aunque no ha dado detalles.

  • Leon Brazil