El año 2040 no se matricularán coches diésel, gasolina e híbridos

España dejará de matricular a partir del 2040 cualquier "turismo o vehículo comercial ligero (furgoneta)" que emita dióxido de carbono (CO2), el principal gas causante del efecto invernadero. Además, la intención de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, es abrir un proceso de participación con comunidades autónomas, municipios, grupos parlamentarios en el que también intervendrán los sectores industriales implicados. Se trata del primer escalón para alcanzar en 2050 con un sistema eléctrico basado exclusivamente en fuentes de generación verdes, frente a las tradicionales.

Esto afecta a todos los vehículos que utilizan un motor de combustión tradicional, como los gasoleros o nafteros, pero también a los automóviles propulsados por otros sistemas que, aunque en menor cantidad, también emiten dióxido de carbono (CO2), como los híbridos, los de gas natural (GNC) o los de gas licuado del petróleo (GLP). En 2040 entrará en vigor esta medida que afectará a los coches con motor a gasolina y diésel, pero también a los híbridos y a los coches que funcionan con gas natural, según recoge el borrador que el Gobierno ha hecho llegar a los partidos.

No es la única medida que plantea el documento de trabajo en materia de movilidad.

En el 2030 habrá que contar ya con una cuota importante de vehículos "de con nulas o bajas emisiones” pero el borrador de la ley no la especifica".

La norma sobre cambio climático y transición energética que prepara el Gobierno prevé además fijar como obligatoria la instalación de puntos de recarga eléctrica en las instalaciones de suministro de combustibles y carburantes en distintos plazos y en función de su volumen de ventas. El objetivo es que el Consejo de Ministros apruebe el proyecto de ley con "el mayor consenso posible" y lo remita al Congreso antes de finalizar el año.

La prohibición de matriculación, según fuentes del ministerio, es similar a la de Reino Unido, donde se ha prohibido la venta de coches diésel y gasolina en 2040 y en el año 2050 ya no podrán circular. En este momento, España registra unas emisiones contaminantes un 17% por encima del nivel de 1990. Asimismo, los municipios de más de 50.000 habitantes estarán obligados a crear "zonas de bajas emisiones" antes de 2023 a las que solo podrán acceder los vehículos más ecológicos.

Para ello, "a partir de la entrada en vigor de la ley, no se otorgarán nuevas autorizaciones para realizar actividades de exploración, permisos de investigación, ni concesiones de explotación de hidrocarburos en todo el territorio nacional, incluyendo el mar territorial", explicó.

Francia también ha anunciado que prohibirá la venta de coches de combustión en 2040, según la misma fuente, que ha precisado que los países Dinamarca, Irlanda, Alemania y Holanda pretenden lograrlo en 2030 y Noruega en 2025.

La futura norma pone en el punto de mira el fracking: la fractura hidráulica para la explotación de hidrocarburos tampoco estará permitido y las prórrogas vigentes no podrán seguir más allá de 2040.

Con todo este esfuerzo se deberá reducir un 20% las emisiones de C02 respecto a la cifra del año 1990.

El Gobierno calcula que para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones necesita conseguir que dentro de 12 años el 35% de la energía consumida en España proceda de fuentes renovables -que tienen que suponer ya el 70% de la generación- y que la eficiencia energética del país haya mejorado al menos un 35%.

Según el documento, entre 2020 y 2030 se potenciará la producción de esta energía con un mínimo de 3.000 megavatios (MW) de potencia a instalar cada año para producir electricidad.

  • Leon Brazil