El Senado debatirá el Presupuesto 2019

Pero la salida de Alperovich altera sus planes, porque al irse con Beatriz Mirkin, Pichetto vuelve al número que tiene actualmente. "Vamos a armar un interbloque con Cristina Kirchner en el Senado", afirmó ayer José Alperovich.

El oficialismo confía en contar con alrededor de 40 votos para aprobar todas las iniciativas, con el respaldo de una porción del Bloque Justicialista y de las bancadas provinciales. Reagrupamiento que, por cierto, beneficiará de manera directa o indirecta (en la disputa de espacios) al Frente para la Victoria.

"Yo no dramatizo. Es un sinceramiento". Para rematarla, dijo que no le gusta el modelo del Gobierno, aunque agregó: "Tampoco me gustaba el de la señora (por Cristina Kirchner), que mantenía trabajadores con subsidios". Entre ellos, Manzur y Pichetto.

Pichetto, además, reconoció la posibilidad de que otros senadores se alejen del bloque que conduce.

Además, al despacho de Pichetto ingresaron otros legisladores que en los últimos días se mostraron en desacuerdo con su conducción, como los formoseños José Mayans y María Teresa González, quienes habían sido invitados al encuentro con el cineasta.

"Respeto la decisión que cada senador toma y entiendo las razones de carácter político", sostuvo el titular de la bancada justicialista, que descartó las deserciones de los senadores de La Pampa Daniel Lovera y Norma Durango, quienes también votarán en contra del Presupuesto.

Sin romper con el bloque, también podrían votar en contra el santafesino Omar Perotti, el chaqueño Eduardo Aguilar, los chubutenses Mario Pais y Alfredo Luenzo, y los fueguinos Julio Catalán Magni y José Ojeda, mientras que está en duda el voto del jujeño Guillermo Snopek. Los que aún guardan "lealtad" son el cordobés Carlos Caserio, el salteño Rodolfo Urtubey, el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Carlos Espínola y los entrerrianos Pedro Guastavino y Sigrid Kunath.

"Este es un paso muy positivo", aseguró, y señaló que "la aprobación del presupuesto para 2019 muestra un claro compromiso por parte de las autoridades argentinas y un espectro más amplio de fuerzas políticas para fortalecer la economía del país". "El otro camino es que no haya presupuesto, y eso implicará más discrecionalidad del Poder Ejecutivo", desafió.

Hemos acompañado a lo largo de casi tres años el esfuerzo del bloque por incorporar las necesidades de las provincias en la discusión con el Gobierno nacional sobre las leyes por este requeridas, pero consideramos que esto ha llegado a un límite, que el Presupuesto que está pretendiendo que aprobemos no tiene consistencia, seriedad ni veracidad. "He sido un sostén de gobernabilidad para las provincias que mejoraron su situación de equilibrio fiscal", deró.

  • Monte Muniz