Investigan muerte de dos hermanas saudíes halladas en el río Hudson

Las hermanas estaban atadas a la altura de la cintura y de los tobillos, estaban vestidas con mallas, chaquetas negras y tenían unos abrigos. Más de una semana después la Policía trata de hurgar en la vida de las dos jóvenes fallecidas para encontrar una respuesta a lo ocurrido.

Por lo pronto, saben que sus nombres son Tala y Rotana, que tenían 16 y 22 años de edad, respectivamente, y que una de ellas había sido reportada como desaparecida desde hacía dos meses.

Los cuerpos no tenían ningún signo de violencia, por lo que motivó a que los expertos manejaran la posibilidad de que se hubieran suicidado arrojándose al río desde el puente, pero los forenses aún no expresan el motivo de su fallecimiento.

La policía tardó varios días en identificar los cadáveres, aunque solo uno en dilucidar su parentesco, gracias a sus similitudes físicas: pelo rizado oscuro y una constitución y tono de piel idénticos, según el rotativo neoyorquino. El consulado de Arabia Saudita en Nueva York informó que un abogado contratado por ellos sigue el caso.

Familiares comentaron que las hermanas se trasladaron desde Arabia Saudita a Estados Unidos junto con su familia en 2015. Se reporta que las hermanas ya habían abandonado la casa familiar en 2017, pero fueron encontradas posteriormente.

Aunque aun se trata de establecer lo sucedido, dado que Rotana y Tala desaparecieron de la ciudad en la que residían en el estado de Virginia (EE.UU.) el pasado mes de agosto, la fuente reveló a la CNN que por el momento no se ha encontrado ninguna prueba de que fueran víctimas de un crimen.

"Queremos que se haga justicia para estas dos chicas", afirmó ayer en rueda de prensa el jefe de detectives de la Policía de Nueva York, Dermot Shea. La policía aseguró que la madre de las jóvenes recibió una llamada de las autoridades saudíes poco antes de encontrarlas, en la conversación, la madre aseguró que representantes de la embajada de Arabia Saudí en EE UU ordenaron que Rotana y Tala, que habían solicitado asilo político, debían abandonar el suelo estadounidense y regresar a su país. Hasta el pasado agosto, cuando su familia denunció su desaparición.

  • Gilberto Valderrama