Seat lanza su primer patinete eléctrico

El fabricante de coches ha desvelado hoy que va a poner a la venta próximamente eXS powered by Segway, su primer patinete eléctrico, para avanzar en su estrategia de micromovilidad.

"Queremos convertir Seat en un referente de la micromovilidad". Según nos cuenta SEAT, el desarrollo y la tecnología de este patinete corre a cargo de la compañía Segway y su modelo Ninebot ES2. "Nuestro propósito es que cualquier persona que viva en un entorno urbano conozca las opciones que ofrece Seat para desplazarse en la ciudad de forma económica, sostenible, divertida y ágil", ha afirmado el director de Marketing Producto de la automovilística, Lucas Casasnovas.

Para empezar el SEAT eXS será un dispositivo robusto que contará con un peso aproximado de 12.5 kilogramos, además de alcanzar una velocidad de 25 kilómetros hora como máximo ofreciendo una autonomía de 25 kilómetros. Equipa luces delanteras y traseras LED, iluminación ambiental personalizable, pantalla LCD, control de crucero, antirrobo disuasorio y tiene la posibilidad de conectar una batería adicional para aumentar aún más su autonomía.

El eXS podrá adquirirse en todos los concesionarios de la marca a partir de diciembre de 2018 a un precio de 599 euros. Su comercialización en España, Francia, Alemania, Austria, Suiza y Portugal está prevista para diciembre de este mismo año, mientras que en el resto de Europa llegará en 2019.

Asimismo, los empleados de la automovilística catalana podrán adquirir en exclusiva el nuevo producto de la marca durante el próximo Black Friday, el 23 de noviembre.

La compañía ha explicado que está identificando ciudades españolas donde poder implementar una prueba piloto con una flota de eXS sharing compartida abierta al público. La compañía independiente y de reciente fundación del grupo Seat, XMOBA, se encargará de llevar a cabo el test y estudiar el potencial del KickScooter para mejorar la movilidad en los centros urbanos. Concretamente, se compartirán estos vehículos para los desplazamientos internos de los empleados en la fábrica de Martorell.

  • Monte Muniz