Trump se retracta de su amenaza de abrir fuego contra migrantes

El presidente Donald Trump se retractó de las declaraciones que brindó el pasado jueves en las que expresó que los soldados estadounidenses dispararían a los migrantes en la frontera con México si estos arrojaban piedras en su intento por ingresar a Estados Unidos.

Según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores de México la nueva caravana cuenta con al menos 1.500 migrantes salvadoreños, quienes fueron atendidos en la frontera entre Guatemala y México por la vicecanciller salvadoreña Ludivina Magarin, y el embajador en México, Carlos Enrique Cáceres.

Cuando se le preguntó a Trump si autorizó que las tropas dispararan a los migrantes, el presidente respondió periodistas: "No tendrán que disparar". "Son gente difícil, no los quiero en este país, y no van a estar en nuestro país, no lo permitiremos", dijo.

"Les he dicho (a los soldados) que consideren una piedra como un rifle".

"Si alguien lanza piedras -como hicieron en México- se les podrá disparar", insistió.

La primera caravana, que desató la oleada migratoria, partió el 13 de octubre de Honduras y sus cerca de 7.000 integrantes se encuentran en el sureño estado mexicano de Oaxaca.

A pesar de la severa advertencia de Trump de contener la masiva migración hasta con el Ejército, tres caravanas de centroamericanos avanzan actualmente hacia el norte en busca del “sueño americano”.

Ambas están compuestas en su mayoría por hondureños.

Las palabras de Trump se producen días después de que el Gobierno de EE.UU. anunciará el envío de 5.239 soldados regulares al linde con su vecino del sur; una cifra que, como señaló el miércoles el propio presidente, podría llegar hasta los 15.000 militares.

Por su parte, miembros de la caravana migrante han presentado, a través de la organización Nexus Services, una demanda en un tribunal federal de Washington contra la Administración de Donald Trump.

  • Leon Brazil