Desplegarán miles de policías para enfrentar protestas masivas en Francia

El gobierno de Emmanuel Macron lleva días flexibilizando su postura sobre la fiscalidad de los combustibles para calmar la protesta de los chalecos amarillos, que inició hace tres semanas.

Las autoridades quieren también impedir que la ola de protesta se extienda a otros sectores.

Éric Drouet, un portavoz de los "chalecos amarillos", un colectivo que nació en las redes sociales y que debe su nombre a las prendas fluorescentes obligatorias en los vehículos, llamó a los franceses a congregarse el sábado "cerca de los lugares de poder: los Campos Elíseos, el Arco del Triunfo o la plaza de la Concordia", frente a la Asamblea Nacional.

Es la primera vez que Macron, un exbanquero de inversiones de 40 años, que fue elegido en mayo 2017 con la promesa de "transformar" Francia, da marcha atrás en su ambicioso plan de reformas ante la presión de las calles. Sin embargo, el vocero del gobierno, Benjamin Griveaux, reconoció hoy que "si hay algo que no funciona, no somos sordos, lo cambiaremos", en declaraciones a la radio RTL.

Este miércoles el ejecutivo parecía dispuesto a ceder aún más terreno.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, instó esta jornada a mantener la calma en todo el país y anunció la movilización de medios excepcionales para controlar las manifestaciones de los llamados chalecos amarillos el próximo sábado.

Los manifestantes están furiosos por el aumento del coste de la vida, atribuido a los impuestos considerados excesivos, y acusan a Macron de favorecer a los ricos con su política.

Líderes de la oposición, incluyendo Laurent Wauquiez del partido conservador Los Republicanos, han pedido al gobierno que imponga el estado de emergencia y que despliegue unidades del ejército para apoyar a la policía en caso de nuevos desmanes.

Según precisó, los efectivos y recursos se sumarán a los más de 65 mil agentes desplegados en la nación europea, escenario de multitudinarias manifestaciones contra la gestión del presidente Emmanuel Macron.

Dieciocho meses después de su elección, la popularidad del joven centrista proeuropeo ha caído de seis puntos.

Trump también retuiteó un mensaje del activista estudiantil conservador Charlie Kirk, según el cuál los franceses gritan en las calles de París "Queremos a Trump".

La presidencia dijo temer 'una gran violencia' el sábado, similar a la que se produjo en París el 1 de diciembre y que dio lugar a imágenes espectaculares que dieron la vuelta al mundo con barricadas de fuego y saqueos de tiendas de lujo.

Las protestas fueron originalmente provocadas por el aumento planificado del impuesto sobre el combustible, pero desde entonces se han convertido en un movimiento más amplio en contra de las políticas oficiales y sus reformas económicas, que incluyen exenciones fiscales para empresas y recortes en los beneficios de los jubilados.

  • Leon Brazil