Duterte dice que obispos católicos "son inútiles" e invita a matarlos

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, este miércoles ha vuelto a arremeter contra los obispos católicos del país, afirmando que deberían ser asesinados porque son inútiles.

"Nuestros obispos, mátenlos. Esos bastardos no sirven para nada". En un discurso pronunciado ayer al margen de la ceremonia de premiación de los mejores trabajadores filipinos en el exterior (OFW), Duterte declaró que la Iglesia católica es la institución más hipócrita y que la mayoría de los sacerdotes es homosexual.

El portavoz presidencial, Salvador Panelo, ha defendido hoy que las palabras de Duterte "no hay que entenderlas como algo literal, sino que empleó la hipérbole para lograr un efecto más dramático en sus comentarios". Desde su elección, obispos y sacerdotes han censurado algunas políticas de gobierno.

Como ya sucedió en el pasado, la Conferencia Episcopal de las Filipinas (CBCP) ha decidido no responder a las provocaciones de Duterte.

Días antes Duterte acusó al obispo de Caloocan, Pablo Virgilio David -uno de sus principales críticos- de robar para su uso particular las contribuciones que los fieles donaban al arzobispado. Semanas después inició un diálogo con la jerarquía católica del país y acordaron una "moratoria" en el cruce de acusaciones, una tregua que el presidente ha roto de nuevo.

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  • Leon Brazil