García Juliá, el pistolero de la extrema derecha que no miraba atrás

García Juliá, quien cumplió en España 14 de los 193 años de prisión a los que fue condenado, fue arrestado este miércoles por las autoridades brasileñas cuando salía de su casa, en el barrio de Barra Funda, y no ofreció resistencia, según explicó la Policía Federal brasileña en una rueda de prensa conjunta con representantes de la Policía Nacional de España.

En 2001 la Audiencia Nacional, a petición de Izquierda Unida, solicitó la extradición de García Juliá, quien aprovechó que había adquirido la libertad condicional en 1992 para escapar del país.

Desde su desaparición en Bolivia, donde fue encarcelado por un delito relacionado con el narcotráfico, se detectó su presencia en Chile, Argentina, Venezuela y Brasil, por donde se movía al disponer de documentación a nombre de otras personas.

En 2017 se emitió una orden internacional de detención, momento en el que se iniciaron las gestiones más intensas para dar con el paradero de García Juliá.

García Julia fue detenido y condenado a 193 años de prisión.

En ese momento se iniciaron las gestiones de solicitud para su extradición y, tras cotejar las huellas dactilares y corroborar que se trataba de la persona buscada, se pusieron en marcha las gestiones documentales para ejecutar su detención y extradición a España.

El atentado fue cometido -según el fallo de la sentencia posterior- por un grupo "activista e ideológico", que rechazaba "el cambio institucional que se estaba produciendo en España". Ese cambió llegó un año más tarde con la llegada de la Constitución de 1978. El fugado contaba con una requisitoria internacional por ser uno de los responsables en los asesinatos de los abogados de Atocha en 1977.

Los integrantes del comando ultraderechista eran Francisco Albadalejo, José Fernández Cerrá, Leocadio Jiménez Caravaca y Carlos García Juliá, y fueron condenados a penas de entre 73 y 193 años.

La conocida como Matanza de Atocha se convirtió en uno de los símbolos de la transición a la democracia en España, cuando quedaban dos meses para la legalización del Partido Comunista de España (PCE) y a cinco meses de la celebración de las primeras elecciones democráticas después de cuatro décadas de dictadura. Les acribillaron, matando a los abogados laboralistas Enrique Valdelvira Ibáñez, Luis Javier Benavides Orgaz y Francisco Javier Sauquillo; al estudiante de Derecho Serafín Holgado, y al administrativo Ángel Rodríguez Leal. Cada año, el 24 de enero, se recuerda en madrid la matanza de Atocha con actos en la plaza de Anton Martín, donde una escultura, 'El Abrazo', de Juan Genovés, rinde memoria a los abogados muertos y las víctimas del atentado.

La Audiencia Nacional se volvió a dirigir al Ministerio de Justicia para saber el estado del expediente de García Juliá en diciembre de 2016, cuando se estaba a punto de cumplir los 40 años de la matanza llevada a cabo el 24 de enero de 1977 por pistoleros de extrema derecha.

  • Leon Brazil