Arranca visita de Kim Jong-un a China

El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha llegado este martes a Pekín, la capital china, para reunirse con el presidente del gigante asiático, Xi Jinping, en el marco de una visita que durará tres días, según han informado medios locales.

Kim partió hacia China junto a la primera dama Ri Sol-ju y funcionarios de alto nivel de su gobierno.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang, expresó lo significativa que resultaría una segunda cumbre Kim-Trump.

China es un aliado diplomático importante para Corea del Norte y una de sus principales fuentes de comercio y ayuda.

El viaje de Kim, confirmado también por la agencia china Xinhua y que supone la cuarta visita del líder norcoreano al país vecino en el último año, hace pensar que el encuentro podría ser la antesala a una segunda reunión entre el joven mariscal y el presidente de EEUU, Donald Trump, para seguir dialogando sobre desnuclearización. El viaje de Kim, anunciado con anterioridad por los dos países, se produce luego de que funcionarios de Estados Unidos y Corea del Norte se reunieron en Vietnam para estudiar la posible ubicación de un segundo encuentro entre sus dirigentes.

"Xi y Kim ven interesante coordinar sus posiciones antes de las cumbres Kim-Trump".

China y Rusia han planteado ante la ONU levantar esas sanciones, mientras Trump se inscribe en el propósito de mantenerlas hasta no obtener resultados concretas sobre la desnuclearización.

Además, la visita de Kim Jong Un coincidió con el segundo día de conversaciones en Pekín entre negociadores chinos y estadounidenses, que buscan resolver la guerra comercial abierta entre ambas potencias.

Tanto Kim Jong-un como Donald Trump han afirmado en varias ocasiones su intención de volver a verse, y todo apunta a que la reunión se celebrará pronto. El líder norcoreano, por ejemplo, pidió el fin de los ejercicios militares de EE.UU. y Corea del Sur y el despliegue de barcos y aviones con capacidad nuclear de EE.UU.

Y puede que Pekín no sea su único aliado, porque incluso Seúl parece dispuesta a promover un entendimiento con Corea del Norte.

Analistas políticos coinciden en que demuestra su confianza en Beijing y el reconocimiento de su apoyo para acelerar el proceso hacia la desnuclearización, la paz y la estabilidad de la península coreana.

A lo largo de los años, Pyongyang llevó a cabo seis ensayos nucleares y desarrolló y probó misiles balísticos que, según expertos, serían capaces de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos.

Washington exige que Pyongyang desmantele su arsenal nuclear, pero Corea del Norte rechaza hacer ninguna concesión si Estados Unidos no cede en nada, y reclama garantías sobre la seguridad de su régimen. "Seguramente lo anunciaremos en breve", dijo el domingo pasado el jefe de la Casa Blanca.

  • Leon Brazil