Bolsonaro da luz verde a fusión de Embraer con Boeing

"Quedó claro que la soberanía y los intereses de la nación están preservados".

"La valorización de la compañía fue en función del aval del presidente Jair Bolsonaro, su aval es uno de los últimos grandes pasos, sin embargo se trata aún de un proceso bastante complejo, no es una operación ya aprobada", explicó a la AFP Glauco Legat, analista de Necton.

El acuerdo tiene valor de cerca de 4 mil 700 millones de dólares.

A pesar de que Embraer es privada, el Gobierno brasileño mantiene poder de veto, porque es detentor de la llamada "golden share"; pero en una nota divulgada el 10 de enero la Secretaria Especial de Comunicación de la Presidencia dijo que no se aplicará esa medida.

La semana pasada, Bolsonaro se había mostrado a favor de la alianza, pero preocupado sobre el futuro de la empresa brasileña. "La unión no se opone a la continuidad del proceso", escribió.

En el comunicado se explica que el consejo de administración de Embraer deberá ratificar la aprobación previa de los términos de acuerdo y autorizar las firmas de los documentos.

La empresa brasileña manifestó en comunicado que "enseguida la compañía será sometida a la aprobación de los accionistas, a las autoridades regulatorias y a otras condiciones pertinentes para concluir una transacción de este tipo". "Conocemos la necesidad de esa fusión", pero existe el temor de que "la competitividad (de Embraer) acabe por perderse" con la operación, agregó.

El acuerdo prevé que Boeing asuma el control de las actividades civiles de Embraer por 4.200 millones de dólares, lo cual le permitirá controlar el 80% del capital del nuevo grupo. Las acciones ordinarias de Embraer se derrumbaron 5,30% minutos antes del cierre de la Bolsa de San Pablo. El 20% restante quedará en manos de la firma brasileña.

La nueva compañía está valuada en unos 5.260 millones de dólares y, según analistas, su creación puede contrarrestar de alguna forma la asociación entre la empresa canadiense Bombardier y el gigante aeronáutico europeo Airbus.

A Boeing le correspondería la actividad comercial, al no absorber las actividades relacionadas con aeronaves para defensa y jets ejecutivos, que continuarían con Embraer.

Embraer, tercer fabricante mundial de aviones, fue privatizada en 1994, pero el gobierno brasileño conservó una "acción de oro" ("golden share") que le confiere poder de veto sobre cuestiones estratégicas.

  • Monte Muniz