Donald Trump dice que por ahora no va a declarar emergencia nacional

Aunque la construcción del muro en la franja fronteriza entre México y Estados Unidos es una de las prioridades del gobierno de Donald Trump, no siempre fue así, hace 15 años ofreció un discurso frente a una comunidad universitaria tras recibir un reconocimiento donde exhortaba a los estudiantes a seguir sus sueños aunque tuvieran que cruzar muros.

Al pasar la medianoche, esta parálisis batió el récord tras superar los 21 días de otro "shutdown" que se dio entre 1995 y 1996 bajo el mandato de Bill Clinton.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a referirse al tema que ha convertido en el eje central de su administración: la inmigración y el muro con México.

Los que critican la estrategia de declarar la emergencia nacional sostienen que podría ser ilegal.

En los últimos días, la Casa Blanca ha empezado a sentar las bases para una posible declaración de emergencia nacional para construir el muro y han estudiado diferentes vías de financiación, incluyendo dinero no utilizado en el presupuesto del Cuerpo de Ingenieros del Ejército estadounidense, informó hoy el diario Washington Post.

El viernes Trump amaneció diciendo en Twitter: "A menudo, durante las manifestaciones, con poca variación, dije que 'México pagará por el Muro'".

El senador republicano Lindsey Graham, un veterano de Washington quien anteayer dijo que no veía una salida, urgió a Trump a declarar la emergencia, una señal de las dificultades reinantes para escapar de la grieta y poner al gobierno federal de la primera potencia global otra vez en pleno funcionamiento. "¡Estoy en la Casa Blanca listo para firmar!"

"La ley está de mi lado", había dicho Trump en la víspera, al hablar de la declaración de emergencia. Analistas advirtieron que ese paso podría llevar la actual controversia con los demócratas en el Capitolio. Los demócratas rechazan la realidad oficial.

El empeño de Trump en construir su muro en la frontera con México, junto a la negativa de los demócratas a financiarlo, ha dado lugar a esta situación sin precedentes que presagia los desafíos que esperan al Mandatario en esta nueva etapa de poder compartido. Aproximadamente 420 mil empleados federales fueron catalogados como imprescindibles y trabajan sin sueldo, y 380 mil más están en casa sin paga.

"Sin paga no hay paz", trabajadores federales protestan cierre de gobierno en la capital.

  • Leon Brazil