El museo Chillida Leku de Hernani (Gipuzkoa) reabrirá en abril

Ese gran proyecto, el "sueño" y la "utopía" de Chillida, quien hoy habría cumplido 95 años, se hizo realidad en septiembre de 2000, cuando los reyes de España y el excanciller alemán Gerhard Schröeder inauguraron en Hernani (Gipuzkoa) el museo Chillida Leku, que el próximo mes de abril volverá a abrir sus puertas al público después de ocho años cerrado por la insostenibilidad de su modelo de negocio en plena crisis económica. "Estamos francamente encantados ante esta nueva etapa que va a experimentar Chillida-Leku", afirma Luis Chillida en nombre de los herederos. Fundado en vida por Eduardo Chillida, Chillida Leku, que abrió sus puertas en 2000, es el lugar donde se encuentra la muestra más amplia y representativo de este artista.

Desde enero de 2011 el museo podía visitarse únicamente bajo cita previa, pero actualmente en Chillida Leku se están llevando a cabo trabajos de restauración que permitirán acoger a un flujo continuado de visitantes mayor para disfrutar del centro. Esta entidad privada llegó como un salvavidas para lograr la continuidad de Chillida-Leku, que en 2010 tuvo que echar la persiana ahogada por las pérdidas económicas. Asimismo, la galería de arte Hauser & Wirth, que ha asumido la representación de la familia desde finales de 2017, está trabajando en estrecha colaboración con esta para salvaguardar su legado, gracias a su experiencia de más de 26 años en el sector.

En julio de 2017, los Chillida y las instituciones vascas estuvieron a punto de alumbrar un acuerdo.

Sin embargo, de forma sorpresiva la Diputación renunció a entrar en la operación y esta opción se frustró, lo que llevó a los Chillida a "cerrar cualquier posibilidad de acuerdo futuro" para reabrir el museo de la mano de las instituciones.

Para conducir esta nueva etapa, Chillida Leku contará con la dirección de Mireia Massagué, que asume esta responsabilidad tras haber sido directora del Gaudí Exhibition Center y haber trabajado previamente en el Teatre Nacional de Catalunya. Su labor al frente del museo gipuzkoano se realizará en estrecha colaboración con la familia Chillida, que ostenta la propiedad y la gestión de Chillida Leku.

Como el Chillida Leku se encontraba en buen estado, las obras están consistiendo más en una actualización suave de las instalaciones que en una renovación y el caserío que es sede central del museo mantendrá la estructura y el aspecto con el que Chillida lo concibió.

Chillida Leku está ubicado a las afueras de Hernani, muy cerca de San Sebastián y está compuesto por un paraje de esculturas al aire libre y un espacio de exposiciones en el interior del caserío de Zabalaga; una construcción tradicional vasca construida en el siglo XVI. El edificio histórico está rodeado por 11 hectáreas (110.000 metros cuadrados) de terreno a lo largo de las cuales pueden admirarse cerca de 40 esculturas originales del artista entre las que destacan Buscando la luz I (1997) o Lotura XXXII (1998) realizadas con acero corten, un material con fuertes resonancias del pasado industrial de la región.

Los trabajos de "actualización" de las instalaciones se llevan a cabo bajo la supervisión del arquitecto argentino Luis Laplace, en colaboración con Jon Essery Chillida, nieto del escultor, y cuenta con la aportación del arquitecto de naturaleza holandés Piet Oudolf, que introducirá "sutiles elementos paisajísticos".

Chillida, orientado por el sentido práctico con el que su esposa, Pilar Belzunce, dirigió su carrera, adquirió ese año la finca, y el caserío fue vaciado y rehabilitado con la colaboración del arquitecto Joaquín Montero, para convertirse en taller del escultor, primero, y parte fundamental del museo después.

En esta nueva etapa, el museo buscará que el espacio dedicado al escultor guipuzcoano más universal sea un lugar de encuentro internacional, buscando además la complicidad con el territorio y la sociedad local.

  • Gilberto Valderrama