Renuncia magistrado de Corte Suprema de Justicia de Nicaragua

En una carta pública "de renuncia y denuncia" dirigida a los mandatarios y al presidente del Parlamento, el oficialista Gustavo Porras, fechada el 8 de enero y divulgada hoy, Solís también renunció a su militancia en el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), al que perteneció por 43 años, y a todos sus cargos políticos.

Rafael Solis fue padrino de boda de Daniel Ortega y Patricia Murillo.

Solís, considerado uno de los hombres de confianza y del círculo de poder de Ortega, habría confirmado la veracidad de la carta al diario La Prensa y a Confidencial.

El magistrado sandinista de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua Rafael Solís renunció a su cargo de forma "irrevocable", según una carta en la que acusa al presidente Daniel Ortega de sembrar "un estado de Terror", y que trascendió este jueves.

Solís ratifica en su misiva los abusos de poder y las violaciones a los derechos humanos denunciados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que en diciembre presentó un amplio informe en el que señala que el régimen de Ortega cometió crímenes de lesa humanidad con la brutal represión desatada contra las manifestaciones que desde abril exigen el fin de 12 años de gobierno autoritario. El exjuez era el principal operador político en el sistema judicial y quien acomodó la Constitución para que el mandatario pudiera mantenerse en el poder.

El juez sandinista consideró que eso son "consecuencias inevitables" de la instalación y consolidación de una dictadura "con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que han hecho desaparecer todos los poderes de Estado", incluyendo el mismo poder judicial, reducido a su más mínima expresión. Denunció que se estén enjuiciado a una gran cantidad de detenidos "con una serie de acusaciones absurdas sobre delitos que nunca cometieron, sustituyendo ustedes en sus decisiones a todo un Poder Judicial en su conjunto".

En el documento, reproducido por medios locales y la agencia de noticias EFE, Solís también cuestionó a los gobernantes por estar "en guerra" ahora contra los medios de comunicación, "después que ilegalmente ustedes suprimieron el derecho a la gente de protestar en las calles".

Asimismo, alertó de un "caos económico" y sobre que "las posibilidades de una nueva guerra civil en el país, que nadie desea, se verán ahora más cercanas que nunca". "Hay periodistas muertos, periodistas presos y sobre todo una gran cantidad de periodistas en el exilio, y los pocos que quedan en Nicaragua poco a poco van a ser reprimidos y tendrán que irse al exilio o terminarán en la cárcel", concluyó.

Solis, quien afirma que estará "fuera de Nicaragua por un tiempo", asegura que no desea una guerra civil, pero que Ortega y Murillo "van por ese camino" y anticipó que si el Ejército no desarma a los grupos paramilitares, es de esperar que grupos de oposición busquen el recurso de las armas.

A través de una carta enviada al palacio de gobierno La Casa de los Pueblos.

Auguró que la Organización de Estados Americanos (OEA) terminará expulsando a Nicaragua y que Estados Unidos "va a continuar con su política de aplicar sanciones al país hasta ahogarlo económicamente y mientras tanto, la vía armada cobrará fuerza".

Además, en su carta de renuncia sostuvo de que "no hubo tal golpe de Estado, ni agresión externa", a como denuncia el Ejecutivo, "sino un uso irracional de la fuerza" por parte del Estado.

Para finalizar, implora un milagro, el Diálogo Nacional y la verdadera reconciliación del país.

  • Leon Brazil