Una misteriosa señal de radio desde otra galaxia desconcierta a los científicos

Un equipo de científicos liderado por Canadá ha hallado unas señales misteriosas que emanan de una galaxia muy lejana.

Un equipo de científicos liderado por Canadá ha encontrado la segunda ráfaga de radio rápida (FRB) que se repite, débiles ondas de radio que llegan desde lejos hasta nuestra galaxia, la Vía Láctea.

El descubrimiento de la señal extragaláctica se encuentra entre los primeros resultados esperados con impaciencia del Experimento Canadiense de Cartografía de la Intensidad del Hidrógeno (CHIME, por sus siglas en inglés), un revolucionario radiotelescopio inaugurado a finales de 2017 por una colaboración de científicos de la Universidad de British Columbia (Estados Unidos), Universidad de McGill (Canadá), Universidad de Toronto (Canadá), el Instituto Perimetral de Física Teórica y el Consejo Nacional de Investigación de Canadá.

Derechos de autor de la imagen Chime Image caption El Chime captó las señales de radio procedentes del espacio. Entre las 13 ráfagas de radio rápidas, conocidas como FRB, se ha hallado una señal de repetición muy inusual, proveniente de la misma fuente a unos 2.500 millones de años luz de distancia. Se desconoce su origen, aunque los astrónomos consideran que están generadas por potentes fenómenos astrofísicos a miles de millones de años luz, como agujeros negros o estrellas de neutrones superdensas fusionándose.

Tal evento solo ha sido reportado una vez antes, por un telescopio diferente. Solo una de ellas se ha repetido (unas 200 veces desde que fue descubierta en 2015), teorizándose con que procedía de una magnetoestrella a 3.000 millones de años luz de nuestro planeta.

Una es que puede tratarse de una estrella de neutrones con un campo magnético muy fuerte que gira muy rápidamente, o quizás su origen es resultado de dos estrellas de neutrones que se fusionan. Son muy pocos los expertos que señalan que podría ser de una nave espacial alienígena.

"Hasta ahora, solo se conocía una FRB repetida". Sabiendo que hay otra sugiere que podría haber más por ahí. "Y con más repetidores y más fuentes disponibles para el estudio, podremos entender estos enigmas cósmicos, de dónde son y qué los causa", comentó Ingrid Stairs, integrante del CHIME y astrofísica de la UBC. La mayoría de las trece nuevas ráfagas se registraron además en las frecuencias más bajas de CHIME (400 MHz), mientras que las anteriores (las 60 antes descritas) tenían unas frecuencias cercanas a 1.400 MHz.

  • Buena Jesus